Sobre el Proyecto Ruta-SAN

El proyecto “Incidencia para la aplicación y supervisión participativa de políticas públicas sobre Seguridad Alimentaria y Nutricional en Honduras”, financiado por la Delegación de la Unión Europea en Honduras (código DCI-NSAPVD/2014/350-282), tiene como nombre corto “Proyecto Ruta-SAN”. El Objetivo General es “Contribuir a la erradicación de la pobreza extrema y el hambre en alineación con la Visión de País 2010-2038” y su Objetivo específico “Crear condiciones para incidir, aplicar y supervisar participativamente las políticas de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en el marco del Plan de Nación 2010-2022”.

Para cumplir estos objetivos, esperamos lograr cuatro resultados:

  1. Fortalecidas capacidades de incidencia política de redes y organizaciones de la sociedad civil (OSC) en el sector SAN.
  2. Generados espacios de diálogo-consenso entre titulares de derechos y obligaciones para la aplicación de las políticas públicas en materia SAN.
  3. Articulada Agenda Nacional SAN, incluyendo experiencias de investigación-acción en las regiones 12-13.
  4. Fortalecidas capacidades técnicas, financieras y de gestión de redes y OSC, especializadas en incidencia política y SAN.

Las organizaciones co-solicitantes del proyecto Ruta-SAN como facilitadoras de procesos de fortalecimiento y espacio de concertación, somos: Red de Desarrollo Sostenible de Honduras (RDS-HN), Amigos de la Tierra España (AdTE) y Asociación Madre Tierra (AMT), con el propósito de contribuir a la reducción de la inseguridad alimentaria en 64 municipios del centro y sur de Honduras.

El proyecto Ruta-SAN surge de la necesidad de combatir el hambre o la crisis alimentaria que afecta a la mayoría de la población hondureña, en donde aproximadamente siete de cada diez personas se ven afectadas por la inseguridad alimentaria y nutricional (CEPAL, 2009) y seis de cada diez viven en condiciones de pobreza (INE, 2014). Esta crisis alimentaria afecta mayormente a las hondureñas y hondureños de las poblaciones rurales, en donde según datos de la encuesta permanente de hogares para el año 2013, el 55.6% se encontraban viviendo en condiciones de pobreza extrema.

A esta crisis alimentaria se suma el acceso desigual a los recursos necesarios para la producción y consumo local de alimentos nutritivos y sanos, en condiciones de dignidad tales como: el acceso al agua, tierras para producir, mercados justos y solidarios, empleos, viviendas, entre otros factores.

En este contexto de crisis alimentaria, redes y organizaciones de la sociedad civil se organizan y emprenden acciones para enfrentar y tratar de detener las causas estructurales de la inseguridad alimentaria y para exigir que se garantice el cumplimiento al derecho a la alimentación de los pueblos.

Uno de esos mecanismos de exigencia, es la participación en los espacios de toma de decisiones políticas y de concertación entre la sociedad civil, las entidades públicas y privadas, las autoridades locales y el Gobierno, tanto para provocar transformaciones legales, como para exigir el cumplimiento de las leyes y las políticas vigentes. Pero ¿Qué tanto las políticas públicas están poniendo a dialogar a los actores? Entendiendo como actores a sociedad civil, academia, asociaciones campesinas, instituciones gubernamentales y no gubernamentales con experiencia en la temática SAN y los hacedores de políticas, ¿cómo garantizamos el derecho a la alimentación de manera conjunta?

Desde el proyecto Ruta- SAN creemos que sí se puede construir de manera colectiva la ruta hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional a través del diálogo, la inclusión, la equidad, la tolerancia y la conciencia crítica.

Proponemos incidir de manera participativa en las leyes y políticas públicas sobre seguridad alimentaria y nutricional, partiendo del reconocimiento del derecho humano a la alimentación y a la nutrición en condiciones de dignidad.

Proponemos que las experiencias valiosas en acciones de incidencia de las redes y organizaciones de la sociedad civil de las Regiones 12 y 13, sean replicadas dentro de las lógicas de las organizaciones de las regiones y de sus contextos, incorporando lecciones aprendidas que al compartirse pueden aportar a los esfuerzos y sinergias que ya se desarrollan a nivel local, regional y nacional.

Tenemos la certeza de que es posible articular los esfuerzos de las diferentes redes y organizaciones de la sociedad civil, así como de las instituciones que encaminan sus esfuerzos en la búsqueda del bien común a través de la lucha contra la inseguridad alimentaria y por el derecho a la alimentación; es por ello que también proponemos crear una agenda nacional común SAN, que parta desde lo local con las demandas y exigencias comunes y que proponga un mecanismo de acción conjunta para hacer frente al hambre y a la inseguridad alimentaria.

Desde el proyecto Ruta-SAN aseguramos que es posible alcanzar la soberanía alimentaria y el derecho a la alimentación, mediante una implementación de leyes y políticas públicas que garanticen la inclusión de las demandas de los sectores de la sociedad hondureña que viven día a día los efectos de la crisis alimentaria.